Henry James: Una vida en 100 imágenes (y IV)

Estoy dedicado a una aventura perpetua, la más excitante y en todo sentido la mayor de mi vida, y que consiste en haber entrado por más de cuatro años en un estado de salud tanto mejor de cuantos he conocido, que toda mi conciencia se transforma por el intenso alivio y pierdo mucho tiempo pinchándome para ver si realmente “ese soy yo”.

 

Henry James en Rye, Sussex. Fotografía de Alvin Langdon Coburn, 1906

 

Henry James y un amigo. Rye, Sussex, 1906. Fotografía de Alvin Langdon Coburn

 

Henry James

 

Henry James con Molly Hooper Warner, sobrina de Henry Adams. Rye, 1906

 

Henry James. Fotografía de Alvin Langdon Coburn

 

Henry James, en su casa de Lamb House. Fotografía de Alvin Langdon Coburn, 1906

 

Desde el fondo del corazón lo compadezco por no poseer alguna puerta practicable para salir de usted mismo. Todos necesitamos una, y si yo no tuviera la mía, bueno, no estaría escribiéndole esto ahora. Es necesario, creo, muchísimo coraje y paciencia para vivir, pero uno debe hacerlo todo por inventar, por abrir esa puerta de salida de la mera inmersión en los propios estados.

 

Henry James y su jardinero George Gammon, Lamb House

 

Henry James fotografiado por Alvin Langdon Coburn, 1906

 

Henry James en el jardín de su residencia de Lamb House

 

Henry James en 1908

 

Retrato al óleo de Henry James, realizado en 1910 por su sobrino William James

 

James M. Barrie hablando con Henry James en Londres. Fotografía de 1910

 

 

Henry James en 1910

 

Retrato de Henry James, por Lewis Charles Powles. 1910

 

Henry James en 1910. Estereografía de Theodate Pope

 

Por supuesto somos los únicos sobrevivientes, por supuesto que el pasado que fueron nuestras vidas está en el fondo de un abismo, si es que el abismo tiene algún fondo; por supuesto, también, no tiene sentido conversar a menos que uno particularmente lo desee. Pero el propósito de mis divagaciones impresas fue demostrarte que uno puede, extraño decirlo, aun desearlo, o al menos puede comportarse como si así fuera.

 

Henry James, en su jardín de Lamb House, Rye

 

Retrato de Henry James, por Cecilia Beaux. Carboncillo sobre papel. 1911

 

La Habitación Verde, estancia de Lamb House que Henry James dedicaba como cuarto de escritura en invierno

 

Henry James en 1912, fotografiado por E. O. Hoppe

 

Carlyle Mansions, en Cheyne Walk, Chelsea, residencia de Henry James en Londres desde 1912 y lugar donde murió el 28 de febrero de 1916

 

Henry James con la escritora británica Mrs. Humphry Ward

 

Dibujo a lápiz de John Singer Sargent. 1913

 

Ves que aún, en presencia de la vida, tengo reacciones -tantas como son posibles- y el libro que te envié es una prueba de ellas. Es, supongo, porque soy ese extraño monstruo, el artista, una finalidad obstinada, una sensibilidad inagotable. De ahí que las reacciones: aspecto, recuerdos, muchas cosas, siguen incidiendo sobre ello con la consecuencia de que noto y “gozo” (¡triste palabra!) notando. Todo requiere hacer, y yo hago. Creo que volveré a hacer: sigue siendo un acto de vida.

 

Retrato de Henry James, por John Singer Sargent. 1913

 

Henry James en 1913, fotografía en platino de Frederic Hilaire D’Arcis

 

Henry James en 1913, fotografía en platino de Frederic Hilaire D’Arcis

 

Henry James en 1913, fotografía en platino de Frederic Hilaire D’Arcis

 

Henry James en 1914

 

Henry James. 1915

 

Queridos y muy estimados hermano y hermana: Llamo vuestra atención a las preciosas transcripciones incluidas de planes y diseños para la decoración de ciertos departamentos de los palacios de acá, el Louvre y las Tullerías, que encontrarán dirigidos en detalle a artistas y trabajadores que deben tomarlos en sus manos. Los encargo a vuestro serio cuidado hasta que las cuestiones relativas a esta importante obra estén plenamente solucionadas. Cuando ese sea el caso, requeriré de ustedes más dedicación y más gusto. Por el momento el curso está definitivamente marcado, y os ruego que me hagáis saber de una etapa a otra cómo promete el plan promete, y qué resultados puede inspirar. Como veréis, esto es de gran alcance, de una majestad insuperable para cualquier obra del tipo que se haya emprendido en Francia.

[Carta dictada por Henry James a su secretaria Theodora Bosanquet y dirigida a sus dos hermanos, ya muertos, dos meses antes de morir el propio James, creyendo ser Napoleón Bonaparte]

Acerca de José Luis Alvarado

José Luis Alvarado
Dijo el sabio griego que nada es comunicable por el arte de la escritura; tras apurar la copa de seca cicuta, su discípulo dilecto lo traicionó y acaso lo perfeccionó transmitiendo por escrito sus irónicos conocimientos. Como antes hiciera Montaigne, pienso que la obra de un autor se prolonga y modifica cada vez que se escribe sobre ella. La memoria, que fue oral y minoritaria, ahora se multiplica con cada palabra que integra y justifica el continuo universo, también llamado la Red.

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