La claridad, de Marcelo Luján: la oscuridad que habita con nosotros

Si hay algo que queda claro desde las primeras líneas de La claridad, un magnífico libro de relatos del argentino Marcelo Luján, es que la oscuridad va a estar presente en cada una de sus páginas. Y así, con esa paradoja que comienza desde el propio título, Marcelo Luján nos sumerge en seis relatos que no pueden dejar para nada indiferentes al lector.

Un cierto elemento fantástico.

En cada uno de los cuentos de La claridad, Marcelo Luján empuja al lector hacia un mundo de maldad que corta la respiración. Todos los relatos reflejan situaciones bastante realistas, aunque en casi todos acabe intuyéndose un sutil elemento fantástico. He de decir que ese guiño casi inapreciable a la literatura fantástica me ha encantado, pues me ha traído a la memoria a otros tantos escritores argentinos de relatos, todos ellos extraordinarios.

Pero a pesar de esos referentes, Marcelo Luján tiene una voz propia. Siempre la ha tenido. En esta página hemos hablado varias veces de su obra y, desde mi punto de vista, los relatos de La claridad tienen mucho que ver con la negrura de su extraordinaria y perturbadora novela titulada Subsuelo.

Maldad, violencia y fatalismo.

Al igual que en dicha novela, en estos relatos están presentes la maldad, la violencia, la traición, el terror y esa incertidumbre marcada por el fatalismo en que el lector sabe que algo muy malo va a suceder, aunque no sabe exactamente qué. Esa amenaza que parece surgir de la nada, de forma silenciosa, tiñe de negro las páginas de los relatos en los que, salvo en el último, apenas deja un resquicio para esa claridad a la que alude el título.

Marcelo Luján demuestra su absoluto dominio del relato, un género tan a menudo denostado pero cuya ejecución requiere mucha mayor precisión que la novela. Pese a que las historias de La claridad no tienen puntos en común entre sí, salvo la aparición circunstancial de algunos personajes en diferentes relatos, hay un esfuerzo evidente por parte de Marcelo Luján de imprimir un tono común a todas las narraciones desde el mismo comienzo. Así por ejemplo, todos los relatos abren con dos citas siempre muy bien escogidas: un fragmento de una canción y una cita bíblica.

Los cuentos que componen La claridad son los siguientes:

Treinta monedas de carne.

Una clara alusión a la historia de la traición de Judas, este relato es la historia de una traición terrible. Dos mujeres, Marta y Astrid, van de excursión en bicicleta mientras sus respectivas parejas se quedan en el camping, viendo el fútbol. Desde el comienzo vemos claramente que Marta está celosa de Astrid. Las mujeres acaban perdiéndose. Se detienen en una casa abandonada en busca de ayuda, pero la casa está vacía. Llaman a sus parejas por móvil para que vengan a recogerlas. Y a partir de ahí, un giro inesperado lo cambia todo.

Una mala luna.

Lu es una niña violenta y conflictiva. En el colegio, siempre está metida en líos. Es indisciplinada, desobediente, muy violenta. La historia es narrada por el hermano de Lu, que va al mismo colegio que ella. Tiene un vínculo especial con ella, pero no mientras están en el colegio. Lu tiene cierta confianza en él, pero poco a poco, acaba replegándose y alejándose de él. En casa la relación con sus padres es muy mala, especialmente con su madre. Los padres acaban divorciándose, y el carácter de Lu empeora. En una de las múltiples discusiones de Lu con su madre, sucede algo terrible que da un vuelco a la historia.

Espléndida noche.

Víctor es un camionero que se ve obligado por necesidades económicas a aceptar un trabajo para llevar una carga durante la noche. Por el camino se encuentra con un desconocido que parece haber averiado. Se para y se ofrece a llevarlo hasta una gasolinera. Pero entonces ese desconocido le hace una proposición: le pagará un montón de dinero si acepta desviarse solo un poco de su ruta para llevarlo hasta un pueblo.

El vínculo.

Diez años después del incidente que separa a Lu de su madre, esta acude a una clínica veterinaria en donde trabaja Ramón, un antiguo amigo de su hija, con el propósito de sacrificar un gato. Aunque es sábado y están a punto de cerrar, convence a Ramón y a Desirée para que lo hagan. Cuando van a sedar al gato, este muerde a Desirée y a partir de ese momento comienzan a producirse una serie de acontecimientos insólitos.

La chica de la banda de folk.

Alberto, un joven veinteañero, conoce a Patricia en unas fiestas de pueblo. Alberto se siente muy atraído por Patricia y trata de intimar con ella. En un momento dado, Patricia comienza a sangrar por la nariz y le pide a Alberto que la acompañe a su casa. Este la deja allí, pero cuando al día siguiente vuelve a su casa para preguntar cómo se encuentra, sucede algo muy extraño.

Más oscuro que tu luz.

Pepa es una muchacha con una madre y una tía que son gemelas idénticas. La madre muere y los tíos de Pepa la invitan un verano a pasar unos días en su casa de campo. En este cuento es donde aparece el término “claridad” varias veces, y aunque al final el lector comprende que esa claridad encierra un elemento misterioso y oscuro, este se trata del único relato en el que, acaso, no hay ese elemento de violencia y maldad característico de La claridad.

Conclusión.

Marcelo Luján narra con pulso firme y desde un punto de vista siempre acertado una serie de acontecimientos que estremecerán al lector. Es más que notable su dominio de la narrativa en corto. Cada uno de los cuentos de La claridad genera expectativas con una voz narradora que suele avisar al lector que nada de lo que está a punto de contarnos debería haber pasado. Pero pasa. Y de qué modo. Marcelo Luján agarra al lector por la cabeza y se la mete a bocajarro en la piscina, dejándolo sin respiración. Si son lectores de relatos, no dejen de leer este libro. No se arrepentirán.

La claridad. Marcelo Luján. Páginas de espuma.

Acerca de Jaime Molina

Jaime Molina
Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

Check Also

La cadena fácil-Evan Dara

La cadena fácil, de Evan Dara: la deconstrucción de la realidad.

Buena parte de la literatura estadounidense del siglo XX se encuentra repleta de narradores que …

Deja una respuesta