Santa, de Federico Gamboa: la redención trágica.

La novela mexicana Santa (1903) de Federico Gamboa gozó de enorme popularidad en México durante el siglo XX. El éxito de la novela entre el público lector mexicano fue inmediato. Para que se hagan una idea de la enorme repercusión que tuvo esta novela, en 1943, cuatro años después de la muerte de Federico Gamboa, se habían rodado tres adaptaciones cinematográficas de la novela y se habían vendido más de 60 mil ejemplares en México.

Una temática sensacionalista para la época.

Posiblemente, uno de los factores decisivos para el éxito editorial de Santa fue su temática sensacionalista.

Santa rompió con muchos de los estereotipos imperantes en una sociedad conservadora que consideraba la prostitución como un tema particularmente complicado, que debía ser tratado con extrema delicadeza en cualquier obra de arte.

Este factor sin duda sirvió para escandalizar al sector más conservador de la sociedad mexicana al tiempo que proporcionaba un divertimento morboso al utilizar un lenguaje poco habitual en la época (todo lo contrario de un lenguaje virtuoso) influido sin duda por el estilo naturalista y que presentaba de forma descarnada una forma de vida libertina.

La historia según el autor

La historia de Santa podría resumirse, en palabras del propio Federico Gamboa como:

Santa es la historia vulgar de las muchachas pobres que nacen en el campo y que en el campo se crían en el aire libre, entre brisas y flores; ignorantes, castas y fuertes; al cuidado de la tierra, nuestra eterna madre cariñosa; con amistades aladas, de pájaros libres de verdad, y con ilusiones tan puras, dentro de sus duros pechos de zagala, como las violetas que, a escondidas, crecen a orillas del río que meció su cuna.

El argumento de Santa, enteramente realista, es el drama de una muchacha humilde, seducida y abandonada por un seductor y repudiada por los suyos. La inflexible severidad de su familia y de su medio, así como su propia ignorancia y el despecho de su abandono, la hacen arrojarse a la prostitución.

Argumento de Santa, de Federico Gamboa

A lo largo de la historia se nos retratan las diferentes fiestas de la capital de México, sus tertulias y, en general, su vida nocturna. La protagonista de Santa, que comienza como campesina, acaba siendo una prostituta.

La historia contrapone la sociedad conservadora y el moralismo intrínseco en los valores de aquella época con la realidad de los vicios, empezando en una casa de citas que pertenece a Doña Elvira.

Marcelino Beltrán, un militar que embauca a Santa con falsas promesas, logra que esta se entregue a él y la deja embarazada. Pero después de hacerlo, Marcelino se desentiende de Santa y de su embarazo, de modo que la protagonista principal toma la decisión de abortar, lo que hace que sea echada de su casa.

Cuando él la descubre, la expulsa de «la Guipuzcoana», su casa de huéspedes, y tiene que regresar al burdel de Doña Elvira. Santa se va a vivir con un nuevo personaje, Rubio, pero acaba sufriendo maltrato por el alcoholismo de él, lo que hace que quiera volver a la prostitución. Santa es rechazada por rumores sobre ella y por una enfermedad incurable, de la que acaba muriendo y la historia finaliza siendo la protagonista enterrada en el pueblo de Chimalistac por Hipólito junto a su madre, tal y como era su última voluntad.

Desamparada, Santa comienza a trabajar entonces en el prostíbulo de doña Elvira. Cuando comienza a ejercer la prostitución solo tiene 19 años. En el burdel conoce a un pianista ciego y a su lazarillo: Hipólito y Jenaro.

Santa es una de las mujeres más solicitadas en el burdel, lo que hace que se cree una envidia generalizada hacia ella. Al descubrir, tiempo después, que su madre ha muerto, recibe un mensaje de perdón que esta le dejó. Jarameño, un cliente del burdel que es torero, saca a Santa de la prostitución, pero esta le acaba siendo infiel.

Estilo de Santa.

El estilo de la novela es naturalista, lo que hace que nos muestre a lo largo de todas sus páginas un realismo crudo y objetivo incluso en sus detalles más sencillos, contraponiéndose así al romanticismo. Por tanto, no revaloriza los hechos desde una perspectiva propia, sino que trata de incluir a los lectores en una realidad despiadada a través de la vida diaria de todos sus personajes. Para ello, utiliza un lenguaje cercano al público e inclusivo con todas las clases sociales.

Igualmente, en Santa puede percibirse una tendencia nacionalista, contribuyendo al movimiento de los alumnos de la Escuela de Artes Plásticas, aun sin que este fuera su objetivo inicial. Al utilizar el autor un lenguaje cercano en sus diálogos, trata de acercar la novela y popularizarla en la sociedad, de modo que el trabajo en sí mismo de escribirla deje de estar mal visto.

Se nota en el estilo, a su vez, una gran influencia de la novela Naná de Émile Zola, a través de una historia contada siempre desde la compasión hacia sus protagonistas y nunca desde el odio. Federico Gamboa, a pesar de transportar a los lectores una realidad, trata de no hacerlo desde una perspectiva subjetiva, por lo que en la novela se cuentan los hechos tal y como ocurren pero sin juicios de valor hacia los personajes.

En conclusión, Santa es una novela que nos muestra de una forma completamente materialista la realidad de la época en México. Sin prejuicios y a través de la misericordia hacia quien se ve envuelto en unasociedad moralista con una doble vertiente anudada a los vicios ocultos, se inclina en sus páginas hacia el naturalismo más objetivo.

Santa. Federico Gamboa. Cátedra.

Acerca de Jaime Molina

Jaime Molina
Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

Check Also

A propósito de nada. de Woody Allen

A propósito de nada, de Woody Allen.

Vaya por delante mi profunda admiración por el trabajo de Woody Allen. Quiero decir con …

Deja una respuesta