Infiel, de Carol Joyce Oates: retratos de crueldad

Carol OatesSi existe un denominador común en las veintiuna historias que componen esta antología de relatos cortos, ese no es la infidelidad, como puede sugerir el título, sino la crueldad. Para la propia autora se trata, por añadidura, de una crueldad transgresora, como ya nos anuncia el subtítulo de este libro que reza como “Historias de transgresión”. El adulterio o la infidelidad aparecen a veces de forma tangencial y otras de una forma más explícita, pero creo que lo que Carol Oates retrata a la perfección es a unos personajes tocados por el dolor, llenos de heridas y cicatrices y que han pasado de la pérdida de la inocencia al desencanto total ante un mundo hostil y egoísta.

Resulta imposible leer estos relatos sin que el lector reciba una sacudida brutal, un estremecimiento. Ya desde el primer relato, titulado Au Sable, Oates nos muestra sus cartas en un relato magistral cuyo argumento es impactante: un hombre telefonea a su yerno para anunciarle que él y su esposa han decidido suicidarse ante la impotencia que sienten por el avance de la vejez y la enfermedad. Han sido muy felices, le aclara, y quieren despedirse de este mundo antes de que el dolor o la proximidad de la muerte termine por desintegrar todos sus recuerdos felices.

En Fea la protagonista es una joven poco agraciada que consigue empleo como camarera. Un cliente de la cafetería resulta ser un viejo profesor que se interesa por ella y pone un empeño inusitado en ayudarla para que consiga un trabajo más digno en el que no se burlen de ella, sin embargo, ella lo rechaza de una forma arisca. La muerte también está presente, de forma tangencial, en este relato, más como un concepto metafísico que como una realidad.

Amante nos narra la planificada venganza de una mujer que pretende provocar un accidente de circulación en una autopista para acabar con la vida de su antiguo amante. La muerte vuelve a planear en este relato como una posibilidad, como una expectativa que avanza inexorable al ritmo que ella imprime al acelerador de su coche.

Sudor de verano relata de forma magistral el reencuentro de dos antiguos amantes en el funeral de la esposa de él, muchos años después de que hubiesen mantenido una aventura. Tras el funeral, ambos se realizan confesiones sobre lo que verdaderamente sentían el uno por el otro y el final es sencillamente aterrador.

En Preguntas , dos profesores mantienen una entrevista sobre un alumno de ella. Durante la entrevista ella confiesa que se droga con cocaína para soportar las clases, el dolor, y a sí misma.

Físico relata la visita de un hombre maduro a una fisioterapeuta, con quien intenta trabar una relación que va más allá de la mera terapia.

En Amor por las armas, la narración está contada desde el punto de vista de una niña que nos cuenta con absoluta naturalidad todas las armas que han pasado por sus manos. La narración cuenta también la terrible agresión que sufre la madre de esta niña, que desde entonces decide tener armas en su casa.

Infiel, que da título al libro es, sin duda alguna, uno de los mejores relatos de esta antología. En este caso Oates usa narradoras cuyos puntos de vista son incompletos, pues no conocen todas la historia, aunque la intuyan. Conforme el lector se adentra en esta historia va intuyendo la rede de oscuros y terribles secretos de sus protagonistas.

El pañuelo, aun no siendo una historia plenamente transgresora, está narrada con absoluta eficacia. En este caso, el elemento central es un antiguo regalo que una hija hace a su madre –un pañuelo- que hace revivir a su protagonista una historia que ya había olvidado casi por completo.

Idilio en Manhattan, es otra de las historias que más me gustaron, nos cuenta la última tarde que una niña pasa con su padre, que se ha divorciado recientemente. Con un final impactante y demoledor, Oates va desgranando con increíble pericia narrativa una historia que cada vez nos resulta más y más turbia.

La vigilia nos narra una historia de maltrato y otros cuentos como Tusk hacen que el lector se enfrente a un personaje con un grado de psicopatía que nos causa tanto rechazo como compasión.

En definitiva, en cada uno de los cuentos que componen esta extensa antología, Oates busca provocar al lector y lo hace presentándonos a personajes complejos, que nos chocan a veces por su extraña amoralidad, y en otras por su aparente indiferencia. Para ninguno de ellos la vida es fácil y la felicidad parece ser una meta inalcanzable para todos ellos. Sin embargo, todos esos seres resisten los empujones y sacudida que la vida les da sin tregua y sin piedad. No hay misericordia en las historias de Oates sino más bien todo lo contrario. Son relatos cargados de brutalidad, de violencia, de desgarro y de crueldad, pero al mismo tiempo encontramos en algunos personajes un poso de esa rebeldía obstinada de la que hablaba Camus, esa mirada desafiante de Sísifo cuando baja la montaña en busca de la piedra que está obligado a subir y que nos recuerda  que, en cierto modo, son los fracasos, las desgracias y, sobre todo, la forma de afrontarlas, lo que forma el carácter de las personas.

Infiel. Carol Joyce Oates. Alfaguara

Acerca de Jaime Molina

Jaime Molina
Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

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