La traición de Rita Hayworth, de Manuel Puig: el deseo de ser otro

La traición de Rita HayworthUn deseo recurrente del ser humano es poder ser otra persona. Octavio Paz lo expresó así en estos versos: Para que pueda ser he de ser otro, salir de mí, buscarme entre los otros. Antes que él, Fernando Pessoa lo expresó de forma mucho más sintética: Vivir es ser otro. En cierto modo, el tema central que Manuel Puig narra con maestría en La traición de Rita Hayworth es justamente ese: el deseo de su personaje principal, el joven Toto, de poder ser otra persona, en el sentido de un yo interno que lucha por rebelarse contra los patrones y los cánones impuestos por su familia, por sus vecinos, por la sociedad en la que vive.

La acción de esta novela transcurre en un pueblo imaginario de La Pampa argentina llamado Coronel Vallejos, y comienza en 1933 con el nacimiento del que será el personaje central de la historia, Toto.

Uno de los aspectos más destacables de esta novela es su estructura compleja que trasciende su valor narrativo a un plano metaliterario. Manuel Puig exprime al máximo los recursos literarios que conoce para mezclar distintos tipos de estilos en diferentes capítulos. Encontraremos así partes de narración dialogada; otras en forma de cartas o diarios; y otras desde diferentes puntos de vista, tanto en primera persona como en tercera persona. Y como al autor se le nota que disfruta con estos juegos estilísticos llega a utilizar a un narrador (en este caso el personaje principal) que habla en tercera persona de sí mismo. Para poner algunos ejemplos de la complejidad estructural  de La traición de Rita Hayworth, mencionaré que la novela comienza con un extenso diálogo en el que nunca llegamos a saber quién habla en cada momento; en otro capítulo, en el que también se usa el recurso del diálogo, solo conocemos lo que dice una de las personas que habla, mientras que el resto de ese diálogo lo debe intuir el lector.

Otro aspecto singular de La traición de Rita Hayworth es su enfoque circular en el tiempo, que no es nada caprichoso, sino que tiene una explicación y que servirá al lector que se adentre en esta obra para completar un rompecabezas que realmente adquiere toda su forma con una pieza que se encontraba al principio y no al final. En este sentido, la acción transcurre durante su primera parte entre 1933 y 1943, y en su segunda parte entre 1943 y 1948 para regresar en el último capítulo a 1933.

La historia de La traición de Rita Hayworth es, desde el principio, la historia de un niño, Toto, que es diferente a los demás en muchos aspectos. Desde una perspectiva social, Toto pertenece a una familia de clase media-baja, más o menos la que impera en el pueblo en el que vive. Las estructuras sociales son férreas, en el sentido de que en la localidad provinciana en la que habita Toto, cada familia, cada vecino, espera de los demás un comportamiento acorde con lo que la tradición o la costumbre marcan. En el caso de Toto, su padre, Berto, es una figura autoritaria, machista, bastante ruda y por momentos grosera, y tiene una idea muy clara de lo que espera de su hijo. Lamentablemente para él, lo que ve en Toto y el carácter que se va formando no le agrada en absoluto. Berto encuentra que su hijo es blando, débil, cobarde, que acude a refugiarse a las faldas de su madre Mita cuando se encuentra en dificultades. De hecho, el padre se burla de Toto y lo llama “petiso llorón”. Por su parte, Mita, otro personaje fundamental en esta novela quiere lo mejor para su hijo, pero Toto descubre que ella nunca va a poder ayudarlo y que todo lo que él realmente desea lo tendrá que conseguir con su propio empeño.

En ese mundo cerrado con normas estrictas, Toto encuentra una vía de escape en la sala de cine en donde proyectan películas cada semana y a donde acude acompañado de su madre. En las películas es donde Toto descubre, a través de los personajes de ficción, que es posible vivir de un modo distinto, que los actores de la pantalla sienten y piensan diferente, y tienen otras ambiciones muy distintas  de las que tratan de imponerle desde su familia y entorno. Además, a Toto le impresiona que los personajes de la pantalla den lecciones éticas. En su visión simplista del mundo, a través de su mirada infantil, Toto sabe que hay gente buena y gente mala y en las películas que ve, los buenos ganan y obtienen una recompensa, mientras que los malos son castigados. De todos esos artistas, Rita Hayworth le fascina, aunque en un momento dado, una de sus películas, Sangre y arena, hace que se derrumbe su mundo idealizado del cine, pues en ella Rita Hayworth traiciona al protagonista (Tyrone Power), de ahí el título de esta obra

Otro aspecto fundamental de la novela y su relación con Toto es la sexualidad. Es evidente que Toto tiene mucha más cercanía y confianza con las mujeres que con los hombres y que ese aspecto femenino llama la atención. Es con su madre Mita con quien Toto es capaz de comunicarse con mayor confianza. Con ella habla de las películas que ven juntos y es tal vez la única persona capaz de comprender a su hijo. De hecho, el padre de Toto recrimina a Mita que su hijo sea tan blando y débil, pues, en opinión de Berto, el chico debe aprender que los hombres no lloran. Por otra parte, hay un momento de la novela en el que Toto presencia una relación sexual que lo deja ligeramente trastornado, pues comprende que esa conducta es la que su padre espera del él como un rasgo de masculinidad. Otro personaje que también imprime ese carácter viril y machista es Héctor, primo hermano de Toto, hijo de Jaime, que emigró a Europa cuando su hijo Héctor estaba recién nacido, dejándolo a cargo de su hermano Berto. Obviamente, en el momento en el que Toto se niega a asumir ese rol machista, es cuando comienza a diferenciarse notoriamente del resto de personajes.

Los personajes femeninos aparecen continuamente en la novela, entre otras cosas porque, como ya se ha mencionado, todas las amigas de Toto son mujeres. Tanto sus amigas, como las visitas que reciben en la casa de sus padres son los personajes con los que Toto pasa la mayor cantidad de tiempo posible. Teté, Paqui, Choli y Delia le prestan su compañía, pero la figura de mayor importancia es la de su madre Mita. Ella adora a Toto y, cuando pierde a su segundo hijo, es Toto quien la reconforta contándole historias de películas que su madre no ha visto. Sin embargo, Mita no anima a su hijo a realizarse como la persona que le gustaría ser, pues siente que el esfuerzo será inane, dado el entorno provinciano y cerrado en el que viven.

El final, como ya comenté al comienzo, cierra un círculo y regresa a 1933, con una carta de Berto le escribe a su hermano Jaime y que explica muchas cosas del carácter de Berto y de la relación con su hijo Toto. La traición de Rita Hayworth es una novela de enorme complejidad que plantea una dificultad evidente para el lector, pero, una vez que este haya cerrado el libro por su última página -sí, lo han adivinado- no se sentirá en absoluto defraudado.

La traición de Rita Hayworth. Manuel Puig. Seix Barral

Acerca de Jaime Molina

Jaime Molina
Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

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