¡Escriba hoy una novela de éxito!

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Escribir una novela de éxito, un best seller (que literalmente quiere decir «que se vende mejor») no es fácil, como no es fácil escribir cualquier tipo de novela que acabe siendo publicada. Hay que conocer los mecanismos que conforman este tipo de novelas de fácil venta y buenos beneficios, ser especialmente hábil en el conocimiento de la naturaleza del mercado de la lectura de evasión, donde las modas llevan la voz cantante y donde surgen en cualquier momento genios desconocidos, autores malditos y libros olvidados.

Personalmente, creo que es mejor leer una de estas novelas que enchufar la televisión. Pero no dejo de estar de acuerdo es que se trata de una especie de prostitución del libro. Como dijo Cortázar en 1947, este tipo de libro «cumple a su subalterna manera una insidiosa agresión contra la literatura tradicional, que en sus formas más altas no fue nunca literatura de escapatoria, sino de compromiso». Pero en el siglo XXI la evasión es mucho más fácil de alcanzar de miles de formas distintas que la de leer un libro, y la sociedad del ocio tiene bastante desterrado ese compromiso que debería dirigir nuestras vidas. Así pues, cuando veo alguien leyendo el último best seller, pienso que cabe la posibilidad de que esa persona se decante por libros más «comprometidos» que por digerir las neuronas frente a la caja tonta.

La principal diferencia entonces entre literatura de escapatoria y la auténtica literatura reside en la intención del autor. Si la intención es entretener y vender libros, nos encontramos frente a un best seller en potencia. Pero si la intención es otra, y ahí podemos estar disertando bastante tiempo, nos encontramos más cerca del auténtico hecho literario. Sin ser un consumidor de estos libros, tengo en mi biblioteca unos cuantos, y puedo sacar algunas conclusiones de sus características que pueden ser útiles a un futuro escritor de novelas de éxito.

1. Siga la moda. Las modas en la literatura las inician los genios. No lo intente ser y siga la moda imperante. Los misterios medievales y religiosos, las órdenes secretas y demás misterios apocalípticos están en la cresta de la ola, fue Umberto Eco el que inició esta moda con El nombre de la rosa. Tenga olfato para cambiar de moda en cuanto le sea interesante, Ken Follet lo hizo. Ya ha pasado la hora de las intrigas políticas y de los espías, aunque desde luego tienen su mercado todavía. Los temas genéticos y biotecnológicos todavían dan algún coletazo. En España, la temática «guerra civil» sigue dando guerra, sobre todo si se ensalzan las acciones del bando republicano y se denostan las del nacional. La línea policiaca (llamada «novela negra» por los ignorantes) es también bastante segura.

2. Misterio. No soy psicólogo, pero seguro que uno de ellos lo podrá confirmar. La mente humana está sedienta de resolver misterios. Una posible explicación antropológica es la curiosidad innata de toda persona por descubrir y explorar, algo que ha hecho del hombre la especie de más éxito de planeta, con permiso de la cucaracha y de algún otro bicho. Si adereza la novela con algún misterio la hará atrayente al momento. No lo dude, si lo hace en la primera página, mejor.

3. Pocas descripciones, mucho diálogo. El lector evasivo huye de densas páginas sin puntos aparte. Los diálogos aligeran el texto y las descripciones lo hacen pesado. Lo primero que hace el comprador de libros de éxito, después de leer la contraportada y solapilla, es hojear el libro. Mala cosa si no ve diálogo y huecos entre las líneas, sería un tostón.

4. Personajes identitarios. Son aquéllos con los que el lector se identifica inmediatamente. Obviamente, conviene que sea el protagonista, o al menos su secuaz. Esta realidad ha hecho que siempre haya un «bueno» en el libro. No estoy seguro, pero sospecho que el cine ha tenido mucho que ver en la incorporación de este tipo de personajes en las novelas de los últimos años. No me veo capaz de identificarme con Hercules Poirot, pero si se fijan, siempre hay otro personaje de interés en las novelas de Agatha Christie.

5. Acción. El comentario de los lectores de libros de éxito más repetido ante una novela de mi interés es «nunca pasa nada». Aunque hay excelentes novelas llenas de acción y aventuras, es una exigencia de las novelas de éxito actuales. Tienen que pasar muchas cosas, e inesperadas todas ellas. Romance y sexo están incluidos en este epígrafe, pero sin pasarse.

6. No sobrecargue las frases ni el vocabulario. Uno de los más graves errores de los escritores principiantes es que creen que escribir bien consiste en usar un lenguaje especial y complicado. No trate de ser Mújica Láinez, no le entenderán.

7. Escriba sin parar. Mande sus novelas a todos los editores que pueda. Si se la deniegan, empiece con otra novela. Pero guarde sus manuscritos rechazados a buen recaudo: si llega a ser famoso, podrá publicarlos y recuperar el esfuerzo mientras disfruta del dinero. Si es usted periodista o sale de vez en cuando en televisión (no es equivalente), tiene usted más posibilidades de triunfar porque nadie quiere publicar un libro de éxito escrito por un desconocido.

Todas estas recomendaciones, por supuesto, no le garantizan que tenga éxito escribiendo esa novela. Pero es el primer paso para la fortuna y la fama. Quien no lo intenta no lo logra, así que… adelante.

 

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Un comentario

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    Como hace tiempo que escribí este texto, creo que hay que actualizarlo añadiendo la última moda en novela de consumo masivo: que el protagonista sea una mujer que pase aventuras sin fin. Si escribe la novela una mujer, mucho mejor. Agítese bien con el resto de ingredientes citados y tenga su novela de éxito finalizada. No se preocupe si usted es un hombre, puede publicar con un sugerente seudónimo, hasta bigotudos oficiales del ejército se han hecho pasar por féminas sin sospecharlo nadie.

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