Heinrich Böll y las huellas de la guerra

heinrichboll2Pocas veces podemos encontrarnos ante un escritor que ha vivido tanto. Después de combatir en la Segunda Guerra Mundial, Heinrich Böll conservó su faceta crítica y fue capaz de transmitir toda su sabiduría a través de historias adornadas con rasgos groseros, satíricos y burlones.

Escritor tardío con mucho que contar

Antes de convertirse en escritor su vida fue azarosa y estuvo llena de acontecimientos de esos que dejan una profunda huella en los hombres, de esos que no se olvidan nunca, los que le dieron la facultad de denunciar en sus obras con valentía las injusticias, siempre desde la perspectiva de las víctimas.

Durante la Alemania Nazi estuvo en un campo de trabajo del régimen con la intención de poder acceder a la Universidad más tarde. Pero antes de matricularse en Filología Alemana lo reclutó la Wehrmacht y combatió en la Segunda Guerra Mundial con el ejército alemán. Durante la guerra recorrió varios frentes europeos (Francia, Rusia, Hungría y Rumanía), fue herido cuatro veces y hasta contrajo las fiebres tifoideas. Terminó la guerra en un campo de prisioneros en el este de Francia.

Se casó en plena guerra y cuando regresó a Alemania, finalizado el conflicto, se encontró con la amarga noticia de que su primer hijo había muerto y su casa reducida a escombros. Abatido, pero sin perder el espíritu luchador que lo caracterizó durante toda su vida, ayudó en las labores de reconstrucción de su casa junto a su esposa Annemarie Cech.

Durante un tiempo trabajó en el negocio familiar y en la oficina municipal de estadística. Finalmente, a los 30 años decidió dedicarse a escribir de manera profesional y en 1947 publicó su primera novela: El tren llegó puntual en la que retrata a la perfección el horror de la guerra y el estrés que sienten los soldados en el frente.

Heinrich Böll, sus novelas y sus premios

Su trabajo como escritor es impecable. Sus novelas están llenas de críticas veladas y experiencias a través de los protagonistas que revelan situaciones injustas. Como es lógico, sus primeras novelas hablan sobre todo de la guerra y de la posguerra, de la reconstrucción, de la influencia de la guerra sobre los destinos de las familias y los conflictos que la visión católica de la vida puede ocasionar. Una de las novelas más destacadas de este periodo y que creo que es absolutamente recomendable es El pan de los años mozos, una historia de amor poco convencional en la quue su protagonista está marcado por el hambre que pasó cuando la guerra terminó, surente los duros años en que comenzó la reconstrucción de Alemania. También es de destacar Casa sin amo, otro prodigio de novela que vuelve a incidir en el tema de la posguerra, pero desde la perspectiva de dos niños de 11 años.

Ahora bien, el verdadero punto de inflexión en la obra de Böll comienza, a mi parecer, con la publicación del libro de relatos Los silencios del doctor Murke y otras sátiras, en 1958. A partir de ese momento comienza una evolución, una etapa nueva en la obra de Böll con mensajes m´ñas marcadamente políticos sobre la importancia de la libertad del individuo y contra los poderes totalitarios. De este modo, hemos de recordar que en 1960 publicaría una de sus mejores novelas: Billar a las nueve y media, y en 1963, la novela que lo consagró definitivamente: Opiniones de un payaso. Dejo una muestra de esta última para que comprueben la ironía que se gastaba su autor:

Los católicos me ponen nervioso”, dije, “porque juegan sucio.””¿Y los protestantes?”, preguntó riendo. “Me irritan con su manoseo de las conciencias.” “¿Y los ateos?” Seguía riéndose. “Me aburren porque siempre hablan de Dios.” “¿Y qué es usted, pues?” “Soy un payaso”, dije, “de momento superior a mi fama”.

Durante su vida recibió varios premios y reconocimientos. El Premio Nobel de Literatura en 1972 es el más destacado de todos ellos, pero su trabajo empezó a ser premiado mucho antes. En 1954 recibió el premio Tribune de Paris, en 1955 el premio otorgado por el estado francés a mejor novela extranjera, en 1958 en premio de la Academia Bávara de Bellas Artes y otros. En 1960 le hicieron miembro de la Academia Bávara de Bellas Artes y ganó el premio Charles Veillon.

Un escritor que empezó relativamente tarde a escribir y murió joven, con tan solo 67 años, pero que pudo marcharse con la tranquilidad de haber dejado una extensa obra ampliamente reconocida. No quiero finalizar esta semblanza sin mencionar la que me parece otra de sus novelas fundamentales: El honor perdido de Katharina Blum, de 1974, una ácida crítica de la prensa amarillista que narra la venganza de Katahrina contra el periodista que no ha tenido escrúpulos en destruir su reputación. Una obra que, como otras muchas de este autor, siguen estando vigentes. Podría mencionar muchas más novelas de Böll: Retrato de grupo con señora, Mujeres a la orilla del río. Todas son extraordinarias.

Obras de Heinrich Böll reseñadas en Cicutadry:

Acerca de Jaime Molina

Jaime Molina
Licenciado en Informática por la Universidad de Granada. Autor de las novelas cortas El pianista acompañante (2009, premio Rei en Jaume) y El fantasma de John Wayne (2011, premio Castillo- Puche) y las novelas Lejos del cielo (2011, premio Blasco Ibáñez), Una casa respetable (2013, premio Juan Valera), La Fundación 2.1 (2014) y Días para morir en el paraíso (2016).

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