El lobo estepario. Hermann Hesse: No para cualquiera

068.loboSolo hay que mirarse al espejo para descubrir que detrás de todo doctor Jekyll hay un oculto y poderoso Mr. Hyde. No es una máscara, sino otra realidad, otra personalidad, que aflora en quienes no se encuentran satisfechos con la vida y el mundo. Hermann Hesse (1877-1962) fue un inteligente y culto escritor cuya claridad, limpieza y difícil templanza de sus ideas atravesó la complicada época de entreguerras que le tocó vivir con una luz de conformidad y de rebeldía que se compaginan misteriosamente. Como Harry Haller, el protagonista de su novela El lobo estepario (1927), Hesse tuvo que sufrir la profunda división de su país, Alemania, insatisfecha y dolida por la derrota de la Primera Guerra Mundial y preparada para una nueva ofensiva que con los años llevaría a todo un continente al desastre y a la miseria.

Es en esta dualidad donde encuentra Hesse el caldo de cultivo para construir un personaje que ofrece sus distintas caras a lo largo del relato. Una trama, además, que se encuentra dispuesta como un juego de muñecas rusas, de manera que una historia oculta otra historia, que a su vez oculta una nueva historia. Al principio, sabemos de Harry Haller por el sobrino de la dueña de la pensión donde Harry encuentra hospedaje, en una innominada ciudad de Alemania. Nos cuenta este sobrino que Harry es una persona insociable, en una medida nunca observada por él; que es una persona extraña, salvaje y sombría, predestinada a un fuerte aislamiento. Un hombre, Harry, nada vulgar, superior y de extraordinario talento, de vida agitada, enormemente delicado y sensible.

Ninguna idea le era más odiosa y horrible que la de tener un cargo, someterse a una distribución del tiempo, obedecer a otros. Una oficina, una cancillería, un negociado eran cosas para él tan execrables como la muerte, y lo más terrible que pudo vivir en sueños fue la reclusión en un cuartel.

Vamos conociendo la personalidad de Harry por el retrato que de él hace este muchacho, pero sólo es la punta del iceberg de lo que en verdad oculta este gran personaje. Harry ha dejado ya la pensión donde vivía, acaso para suicidarse, y en ella ha abandonado unas páginas encabezadas por un título sugerente: Anotaciones de Hally Haller. Sólo para locos. Es una especie diario en el que el protagonista va anotando sus deseos insatisfechos y va reflejando su difícil personalidad. En realidad, es el cuerpo del relato que estamos leyendo.

Gracias a él conocemos que Harry no soporta los días buenos, o lo que nosotros llamaríamos días normales, movido por esa insatisfacción de la que hemos hablado. Entonces, como una fiera reacción, en su interior se inflama un fiero afán de sensaciones, de impresiones fuertes, una rabia de vida degradada, un deseo de destruir el mundo, porque el mundo le hace daño a Harry Haller: odia el orden, la salud, la comodidad, el optimismo de la vida burguesa, la mediocridad de las vidas normales y corrientes. Harry es un rebelde contra el orden establecido, pero como si fuera una extraña contradicción, se rebela contra ese orden dentro de él, de su vida burguesa, acomodada y mediocre.

No encuentra qué placer y qué alegría obtienen los hombres en los hoteles y en los ferrocarriles, en la algarabía de los bares, en los lugares de deportes. El mundo le resulta incomprensible. Y de una forma incomprensible encontrará un día a un hombre en un oscuro callejón, que le entrega un folleto con un nuevo título sugerente: Tractac del lobo estepario. No para cualquiera. En ese misterioso folleto se habla de un tal Harry, el lobo estepario, un hombre inteligente que no ha aprendido una sola cosa: a estar satisfecho de sí mismo y de su vida.

Por lo general era muy desgraciado, eso no puede negarse, y también podía hacer desgraciados a otros, especialmente si los amaba y ellos a él. Pues todos los que le tomaban cariño no veían nunca en él más que uno de los dos lados. Algunos le querían como hombre distinguido, inteligente y original y se quedaban aterrados y defraudados cuando de pronto descubrían en él al lobo.

El lobo estepario tiene dos naturalezas: una humana y otra lobuna, y es de imaginar que quien es así no puede llevar una vida agradable y venturosa. El lobo estepario está completamente fuera del mundo burgués, no conoce ni la vida familiar ni las ambiciones sociales, es un ser extraño y anacoreta, un individuo de disposiciones geniales y elevado sobre las pequeñas normas de la vida corriente. En definitiva, el lobo estepario es una persona que está contra el orden establecido, porque ese orden le repugna; le repugnan las normas, las reglas, las comodidades, la facilidad. Es una persona insatisfecha porque el mundo está mal hecho y sólo puede sobrevolarlo con su genialidad.

(…) a la fuerza y, en realidad, sin quererlo, hacen visitas, sostienen una conversación, están horas enteras sentados en sus negociados y oficinas, todo a la fuerza, mecánicamente, sin apetecerlo. Y esta mecánica eternamente ininterrumpida es lo que les impide, igual que a mí, ejercer la crítica sobre la propia vida, reconocer y sentir su estupidez y ligereza, su insignificancia horrorosamente ridícula, su tristeza y su irremediable vanidad.

Es curioso que la literatura de Hermann Hesse, y en especial, El lobo estepario hayan vivido un éxito continuado a lo largo del siglo XX. En su época, Hesse representaba la exaltación de lo pequeño, el temblor ante lo cotidiano, la oposición frente a la mezquindad ante un mundo que se iba armando física y espiritualmente con grandes discursos para una nueva conflagración bélica. Muchos años después, en los años 60, la novelística de Herman Hesse vivió una nueva oleada de entusiasmo por parte de los jóvenes airados contra el desequilibrado orden con que se estableció el mundo, y que derivó en el mayo del 68 y el fenómeno hippy. De hecho, El lobo estepario es una novela que nunca ha pasado de moda, porque también es un libro particularmente atractivo para los adolescentes, seres divididos también en un mundo de incomprensión.

El lobo estepario es un libro hecho para aquellas generaciones que se encuentran extraviadas entre dos épocas, entre dos estilos de vida, de modo que tiene que perder toda naturalidad, toda norma, toda seguridad e inocencia. Las anotaciones de Harry Haller pertenecen a aquellos que se han enzarzado entre dos momentos distintos de la vida o del mundo, aquellos cuyo sino es vivir todos los enigmas de la vida humana sublimados como infierno y tormento en su propia persona. Harry Haller, como tantos jóvenes del siglo, vive en pos de los placeres y de una nueva vida desde la oscuridad de su ser, desde la libertad más absoluta, y eso es lo que hace que esta novela inolvidable no haya pasado nunca de moda, manteniendo en sus páginas toda la frescura de la que sólo es capaz la juventud, con su renovado aire permanente, con sus nuevas ideas en un mundo que nunca estará bien hecho.

El lobo estepario. Hermann Hesse. Alianza Editorial.

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Hermann Hesse es, junto con Thomas Mann y Stefan Zweig, el autor de lengua alemana del siglo XX más leído hoy en día en el mundo. Sus libros han sido traducidos a más de 60 idiomas y están distribuidos por todo el planeta unos 150 millones de ejemplares. Sólo una escasa sexta parte de ellos equivale a las ediciones en lengua alemana. En este portal oficial en castellano podrán conocer más sobre su trayectoria literaria, que le hizo merecedor del Premio Nobel en 1946.

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Acerca de José Luis Alvarado

José Luis Alvarado
Dijo el sabio griego que nada es comunicable por el arte de la escritura; tras apurar la copa de seca cicuta, su discípulo dilecto lo traicionó y acaso lo perfeccionó transmitiendo por escrito sus irónicos conocimientos. Como antes hiciera Montaigne, pienso que la obra de un autor se prolonga y modifica cada vez que se escribe sobre ella. La memoria, que fue oral y minoritaria, ahora se multiplica con cada palabra que integra y justifica el continuo universo, también llamado la Red.

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